Construido como residencia para la familia de Ricardo Augustin y su esposa Elvira Zulueta en el Siglo XX por los arquitectos de la Catedral María Inmaculada, Julián Apraiz y Javier de Luque, en estilo ecléctico.
En 1941 la Diputación Foral de Álava adquirió el edificio donde alberga el Museo de Bellas Artes.